Un presunto atracador en serie, acusado de robar en gasolineras y bancos de todo San Javier, ha sido detenido tras una importante investigación de la Guardia Civil.
Se cree que el hombre es responsable de siete robos violentos, incluidos cinco ataques a la misma gasolinera.
Los agentes también recuperaron ropa y accesorios que supuestamente se usaron durante las redadas cuando registraron la casa del sospechoso.
La investigación, denominada Operación Nebuloso 26, se puso en marcha después de que un fuerte aumento de los robos a mano armada en comercios de San Javier comenzara a causar alarma entre los comerciantes de toda la zona del Mar Menor.
El primer asalto conocido tuvo lugar en una gasolinera de San Javier en abril de 2024. Poco después, el mismo establecimiento fue atacado de nuevo en un atentado casi idéntico, aparentemente perpetrado por el mismo hombre.
Los investigadores llevaron a cabo exámenes forenses detallados y comenzaron a reconstruir los métodos, los movimientos y la probable identidad del ladrón.
Según la Guardia Civil, el sospechoso siempre trabajaba solo y actuaba en horario de apertura, a menudo con clientes presentes.
Supuestamente, ocultó su rostro con pasamontañas, bufandas tubulares, gafas de sol y gorras antes de entrar armado con un cuchillo cuya hoja medía entre 15 y 20 centímetros aproximadamente.
El ladrón se acercaba a un empleado, lo amenazaba con el cuchillo y lo obligaba a abrir la caja registradora.
Supuestamente, al hacer que los empleados se encargaran de la caja registradora, evitaba tocar superficies u objetos que pudieran dejar huellas dactilares u otras pruebas.
Una vez que se apoderó del dinero, huyó en cuestión de segundos.
En algunos ataques, también se le acusa de registrar a los empleados e intentar robarles el dinero que llevaban consigo.
Tras los robos ocurridos en la primavera de 2024, los ataques cesaron repentinamente. Sin embargo, según se informa, el mismo patrón se repitió en marzo de 2026 en la misma gasolinera.
Tan solo 15 días después, el sospechoso supuestamente regresó y cometió otro robo en el establecimiento utilizando el mismo método.
Posteriormente, el ladrón pareció subir la apuesta cambiando de gasolineras a bancos.
Durante el primer atraco al banco, escapó con una cantidad considerable de dinero en efectivo tras forcejear con los empleados. Durante el enfrentamiento, perdió una prenda de ropa con la que se cubría el rostro, lo que proporcionó a los investigadores una pista crucial.
Mientras los detectives estaban a punto de capturarlo, presuntamente atacó una segunda sucursal bancaria en San Javier.
El robo fracasó y, según se informa, a los pocos minutos regresó a su objetivo habitual —la misma gasolinera— donde volvió a vaciar la caja registradora.
Tras identificar al presunto ladrón y localizar su domicilio actual, los agentes registraron la propiedad.
Se incautaron de prendas de vestir que se cree que fueron usadas durante los robos, junto con gorras distintivas, gafas de sol y un anillo que supuestamente fue visible durante varios de los ataques.
El sospechoso fue arrestado bajo sospecha de robo con violencia e intimidación.
La Guardia Civil lo ha vinculado hasta el momento con siete robos en comercios y sucursales bancarias de San Javier, aunque la investigación sigue abierta.












