La Guardia Civil ha desmantelado un punto de venta de drogas en Torre Pacheco y ha detenido a cuatro personas sospechosas de dirigir una red organizada de suministro y venta.
La operación, denominada BeveziLa operación fue llevada a cabo por la Guardia Civil en la Región de Murcia como parte de los esfuerzos continuos para prevenir y perseguir el narcotráfico. Los cuatro detenidos están siendo investigados por presunta pertenencia a un grupo delictivo y delitos contra la salud pública relacionados con el narcotráfico.
Durante un registro del local utilizado como punto de venta, los agentes incautaron diversas cantidades de crack, cocaína, hachís y marihuana, junto con otros artículos presuntamente vinculados a la operación de narcotráfico.
Según la Guardia Civil, los clientes habituales del punto de venta de drogas cometían pequeños hurtos y robos para financiar sus compras.
La investigación comenzó hace varios meses, después de que agentes de las unidades de Prevención de la Seguridad Ciudadana detectaran un aumento significativo de los delitos contra la propiedad en la zona. Estos delitos eran generalmente de poca importancia, relacionados con objetos de escaso valor, como hurtos en tiendas, robos en vehículos y allanamientos de morada.
Este patrón llamó la atención de los investigadores de la Guardia Civil, quienes descubrieron que muchos de los implicados tenían perfiles similares. En la mayoría de los casos, se trataba de personas sin raíces estables en el municipio, sin domicilio ni empleo conocidos, y con graves adicciones a las drogas, principalmente al crack.
Mientras los agentes vigilaban a los sospechosos vinculados a estos delitos menores, descubrieron un denominador común: un punto de venta de drogas al por menor recientemente establecido que operaba desde una vivienda particular en las afueras de Torre Pacheco. En el lugar se ofrecían varios tipos de drogas, aunque el crack, vendido en forma de piedra o roca, era la más común.
Además de poner en marcha un operativo preventivo para reducir el número de delitos contra la propiedad, la Guardia Civil centró su principal investigación en el propio punto de venta de drogas, con el objetivo de identificar a los responsables y desmantelarlo.
Durante la vigilancia en los alrededores de la propiedad, los agentes detectaron a un elevado número de consumidores habituales que acudían al lugar a comprar drogas. Se incautó una gran cantidad de dosis en las inmediaciones, de las cuales aproximadamente el 90% eran crack. El 10% restante consistía en cocaína, marihuana y hachís.
A medida que avanzaba la investigación, los agentes identificaron una conexión entre el punto de venta de drogas de Torre Pacheco y el municipio vecino de Los Alcázares. Esta conexión estaba presuntamente relacionada con el suministro de drogas. Según los informes, una pareja de la localidad costera viajaba diariamente a la propiedad de Torre Pacheco para entregar distintos tipos de drogas y cobrar las ganancias de las ventas recientes.
Los investigadores identificaron a la pareja y confirmaron que ya habían sido objeto de investigaciones y operativos de la Guardia Civil en Torre Pacheco, donde residían anteriormente. Los agentes también descubrieron que los responsables de la venta de drogas en Torre Pacheco habían sido clientes de la pareja, estableciéndose así una relación proveedor-cliente que posteriormente derivó en una red de distribución organizada.
La Guardia Civil afirma que el grupo tenía una estructura jerárquica bien definida. En la cúspide se encontraban los proveedores, quienes suministraban las drogas a los puntos de venta. Debajo de ellos estaban los responsables de supervisar la distribución de las drogas según las instrucciones de los proveedores. En el nivel más bajo se encontraban quienes vendían las sustancias directamente a los clientes.
Los investigadores creen que los proveedores intentaron desvincularse del punto de venta de Torre Pacheco utilizando a antiguos clientes para llevar a cabo el suministro diario y la distribución minorista de drogas.
Una vez reunidas las pruebas suficientes, la Guardia Civil procedió a la fase final de la operación, registrando la propiedad investigada en Torre Pacheco. Los agentes hallaron distintos tipos y cantidades de drogas, entre ellas hachís en bellota y en pastillas, polen, cocaína, marihuana y, sobre todo, crack.
Los agentes también incautaron equipo comúnmente asociado con la venta minorista de drogas, incluyendo balanzas de precisión, recortes de bolsas de plástico circulares, alambre para sellar dosis individuales y otros materiales de empaque. Asimismo, se confiscó una gran cantidad de dinero en efectivo, dividido en billetes y monedas de diferentes denominaciones, junto con el vehículo presuntamente utilizado para transportar drogas diariamente desde Los Alcázares hasta Torre Pacheco.
La operación concluyó con la detención de cuatro sospechosos, tres en Torre Pacheco y uno en Los Alcázares. Los cuatro están siendo investigados por presunta pertenencia a un grupo delictivo y delitos de narcotráfico.












