Según la documentación vinculada a una nueva licitación municipal destinada a adecuar los ascensores a las normas legales y de seguridad, solo seis de los 35 ascensores municipales de Orihuela han superado una inspección reciente sin ningún defecto.
El Ayuntamiento ha reconocido que 22 ascensores podrían quedar fuera de servicio tras las inspecciones realizadas entre junio y septiembre de 2025. Dichas inspecciones otorgaron a la autoridad seis meses para corregir las averías detectadas, plazo que ya ha expirado.
El problema se hizo público en marzo, cuando la presentación oficial del libro de Semana Santa de Orihuela en La Lonja se vio empañada por el cierre del ascensor que daba acceso al auditorio. Al parecer, el ascensor llevaba precintado desde febrero, impidiendo el acceso al recinto a personas con movilidad reducida y usuarios de sillas de ruedas. Muchos asistentes se quejaron de no haber sido avisados con antelación.
Ahora parece que ese incidente fue solo la señal más visible de un problema mucho más amplio que afecta a los edificios municipales e incluso a los accesos a la playa.
El Ayuntamiento de Orihuela ha convocado una licitación por valor de 88,810 €, con un plazo de ejecución de seis meses, para la reparación y modernización de los ascensores afectados. Estos trabajos son independientes del contrato de mantenimiento adjudicado en 2023 y tienen como objetivo corregir averías, muchas de ellas graves, detectadas durante las inspecciones reglamentarias.
Los documentos del ayuntamiento indican que se requieren medidas urgentes, ya que muchas de las averías afectan a elementos de seguridad exigidos por la normativa vigente, tanto para los usuarios de los ascensores como para el personal de mantenimiento. La misma documentación advierte que, si las deficiencias no se corrigen antes de una segunda inspección, algunos o todos los ascensores afectados podrían quedar fuera de servicio.
Los seis ascensores que han superado la prueba de forma satisfactoria y sin defectos se encuentran en el Museo de las Murallas, el Museo de la Reconquista, la Casa Natal de Miguel Hernández, el antiguo Palacio de Justicia, el Centro Cívico de La Aparecida y el Centro Multiusos de San Bartolomé. De estos, los tres últimos no requieren ninguna intervención, mientras que los tres primeros solo necesitan pequeñas reparaciones.
Otros seis ascensores ya están fuera de servicio y requerirán estudios específicos antes de poder ser reactivados. Entre ellos se encuentran el ascensor del edificio Miraver que da servicio a la playa de Barranco Rubio, el Teatro Circo, la comisaría de policía local en la calle Miguel Hernández, el Centro de Interpretación Palmeral, el Centro de Urgencias de La Zenia y el ascensor de la playa de Punta Prima.
El caso de Punta Prima es particularmente llamativo. Inaugurado en 2010 para mejorar el acceso a la playa, ha sufrido averías repetidas y a menudo ha estado fuera de servicio durante la temporada de verano. Permanece cerrado desde julio del año pasado después de que una inundación dañara el foso del ascensor.
Otros 19 ascensores municipales recibieron informes desfavorables debido a graves defectos, incluidos los de los edificios del ayuntamiento, La Lonja, centros cívicos, escuelas y otras instalaciones públicas.












