Un hombre de Irlanda del Norte, sospechoso del asesinato de John George, padre de dos hijos y residente de Belfast, permanecerá bajo custodia después de que un juez español rechazara una nueva solicitud de libertad bajo fianza.
La defensa de Johnny Smyth ofreció aumentar su fianza a 150,000 euros (aproximadamente 127,450 libras esterlinas) en un intento por conseguir su liberación. Sin embargo, el tribunal de Torrevieja rechazó la solicitud tras concluir que seguía existiendo riesgo de fuga.
Smyth, originario de Newtownabbey, se encuentra detenido en España mientras continúa la investigación sobre la muerte de George. Se prevé que su juicio comience en enero de 2027.
George, de 37 años, desapareció durante una visita a la Costa Blanca en diciembre de 2024. Su familia se preocupó cuando no embarcó en su vuelo de regreso a casa el 18 de diciembre, lo que llevó a familiares y amigos a viajar a Alicante para ayudar en una intensa búsqueda.
Su cuerpo fue hallado en un campo cerca de Rojales el 7 de enero de 2025, varias semanas después de su desaparición. Posteriormente, las autoridades españolas abrieron una investigación por asesinato.
Smyth fue localizado en un apartamento en Braga, Portugal, en marzo de 2025 y extraditado a España al mes siguiente. Inicialmente permaneció en prisión preventiva antes de ser puesto en libertad bajo fianza de 100,000 euros en diciembre de 2025.
Dicha decisión sobre la libertad bajo fianza le obligaba a entregar su pasaporte, permanecer en España, presentarse periódicamente ante las autoridades y respetar restricciones que le impedían contactar con otras personas relacionadas con la investigación.
Sin embargo, su puesta en libertad fue revocada por un tribunal de Torrevieja en abril de 2026. La decisión se produjo tras una vista en la que el tribunal examinó material publicado en redes sociales por Smyth y su esposa en relación con la familia George.
El juez acusó a Smyth de faltar al respeto al sistema judicial y ordenó su reingreso en prisión. Además, debía devolver la fianza de 100 000 euros que había depositado para obtener su libertad anticipada.
Sus abogados han vuelto a intentar conseguir su libertad ofreciendo una fianza mucho mayor. A pesar del aumento propuesto a 150,000 euros, el juez dictaminó que el riesgo de que Smyth abandonara España o no compareciera en futuros procedimientos no podía mitigarse adecuadamente mediante las condiciones de la fianza.
El fallo judicial significa que Smyth permanecerá en una prisión española mientras continúan los preparativos para el esperado juicio por asesinato.
La muerte de George ha atraído mucha atención en Irlanda del Norte y en la Costa Blanca. Su familia viajó a España en gran número para ayudar en su búsqueda y ha seguido de cerca la investigación y el proceso judicial.
Smyth sigue siendo sospechoso, pero aún no ha sido condenado por el asesinato de George. Las acusaciones en su contra serán finalmente resueltas por el tribunal de Torrevieja.












