Dos comerciantes de Alicante han sido detenidos bajo sospecha de explotar, humillar y agredir físicamente a dos empleados, uno de los cuales supuestamente trabajó durante un año entero sin contrato ni un solo día libre completo.
La Policía Nacional detuvo a los dos hombres, de 21 y 31 años, tras la denuncia de una mujer que alegaba que sus empleadores se habían aprovechado de su situación migratoria irregular.
La mujer declaró a los agentes que inicialmente había acordado trabajar ocho horas al día, siete días a la semana, por 40 euros diarios. Sin embargo, alegó que posteriormente sus turnos se incrementaron a entre 11 y 12 horas, mientras seguía trabajando sin un contrato de trabajo formal ni estar registrada en la Seguridad Social.
Según su testimonio, no le dieron un día libre completo durante todo un año. Tras exigir repetidamente tiempo libre, finalmente solo le permitieron medio día libre los martes.
La empleada también afirmó que ambos gerentes la sometían regularmente a insultos, comentarios degradantes e intimidación. Añadió que las cámaras de seguridad instaladas en la tienda se utilizaban para vigilarla constantemente, incluyendo sus conversaciones con sus compañeros.
Uno de los incidentes más graves ocurrió, al parecer, durante una discusión, cuando uno de los dueños le dio un codazo en la barbilla. La lesión la obligó a acudir al hospital para recibir tratamiento.
Sin embargo, la mujer afirmó que no denunció el presunto ataque en su momento porque sus empleadores la habían amenazado repetidamente con informar a las autoridades sobre su estatus migratorio y deportarla si acudía a la policía.
Finalmente, decidió presentar una queja tras enterarse de que otro empleado supuestamente había sido golpeado en el brazo por uno de los dueños. Cuando lo confrontó por el incidente, afirmó que él le escupió en la cara.
El caso fue asumido por agentes de la Unidad contra las Redes de Inmigración y el Fraude Documental, conocida como UCRIF. Posteriormente, los investigadores confirmaron que el denunciante supuestamente había trabajado durante aproximadamente un año sin contrato ni estar registrado formalmente como empleado.
La policía identificó y arrestó a los dos dueños del negocio bajo sospecha de haber cometido un delito contra los derechos de los trabajadores. Uno de los hombres también está siendo investigado en relación con una presunta agresión física.
Los investigadores indicaron que uno de los sospechosos había sido arrestado previamente por la presunta agresión sexual a otra empleada y que actualmente se encontraba en libertad bajo fianza en ese caso aparte.
La denunciante también alegó que se le adeudaban un total de 1,750 euros al dejar el trabajo. Según se informó, esta cantidad incluía 500 euros de salarios impagados de abril, 800 euros de mayo y 450 euros que había adelantado de su propio dinero para pagar a un proveedor por mercancía.
Tras la investigación policial, ambos sospechosos fueron puestos a disposición del juzgado de guardia de Alicante. Las acusaciones siguen sujetas a procedimiento judicial.












