Los visitantes de la playa de Cabo Roig se ven obligados a abrirse paso entre grandes montones de algas para poder llegar al agua durante la temporada alta de vacaciones de verano.
Una gruesa capa de vegetación cubre gran parte de la costa, obligando a bañistas y familias a sortear la vegetación en descomposición antes de poder entrar al mar. El mal estado de limpieza ha provocado frustración entre los bañistas, y algunos, según se informa, han optado por recoger sus cosas y buscar playas más limpias en otros puntos de la costa.
Aunque las algas son un elemento natural y medioambientalmente importante de la costa mediterránea, los residentes argumentan que los depósitos excesivos deberían gestionarse adecuadamente en las playas más concurridas, especialmente durante agosto, cuando Orihuela Costa recibe a miles de visitantes.
Esta situación ha vuelto a suscitar dudas sobre la frecuencia y la eficacia de la limpieza municipal de las playas. En uno de los destinos turísticos más conocidos de la costa, los veraneantes esperan encontrar playas limpias, seguras y accesibles, en lugar de un auténtico laberinto.
Para los bares, restaurantes y otros negocios locales que dependen en gran medida del turismo de verano, el deterioro de la playa podría tener consecuencias más amplias. Los visitantes que se vean obligados a buscar otras opciones debido a las malas condiciones podrían llevarse consigo su gasto.
La playa de Cabo Roig debería mostrar lo mejor de Orihuela Costa durante la temporada alta. En cambio, las grandes acumulaciones de algas y la evidente falta de limpieza adecuada ofrecen una imagen poco acogedora tanto para residentes como para turistas.
Imágenes de Tomas Moreno












