El Ayuntamiento de Orihuela está ultimando varias opciones para proteger al alumnado y garantizar que las clases puedan continuar en el CEIP Virgen de la Puerta, ante la preocupación que existe desde hace tiempo por el estado estructural del edificio.
El consejero de Educación, Vicente Pina, afirmó que la opción preferida es llevar a cabo obras urgentes de seguridad para que los alumnos puedan permanecer en el centro. Estas medidas podrían incluir el refuerzo de pilares, la instalación de soportes adicionales y el cierre de aulas u otras áreas consideradas inseguras.
El ayuntamiento espera finalizar las obras antes del inicio del curso académico o durante las primeras semanas de septiembre. Está preparando un contrato urgente que, de ser necesario, podría tramitarse como emergencia.
Las autoridades también están considerando retrasar el regreso de los alumnos entre siete y diez días si se necesita más tiempo para completar el trabajo de forma segura.
Según Pina, los problemas estructurales de la escuela se remontan prácticamente a su inauguración. El edificio fue entregado en 1972 y comenzó a recibir alumnos en 1973. Las primeras grietas se registraron en 1976, y durante los años siguientes se elaboraron informes que identificaron problemas en las aulas, el comedor, el salón de actos, las oficinas y otras partes del edificio.
Algunas zonas fueron apuntaladas provisionalmente, mientras que los informes técnicos recomendaban el cierre de varias aulas. En 1990, el arquitecto municipal propuso evacuar temporalmente la escuela para permitir un estudio estructural completo.
En 1991 se estudiaron planes para la construcción de una nueva escuela, pero los terrenos propuestos no fueron aceptados. Un proyecto posterior, incluido en el programa regional Edificant en 2018, fue rechazado por el Consejo Escolar por no ofrecer una solución integral.
En abril de 2025, el Ayuntamiento encargó una evaluación estructural detallada. El informe, entregado en noviembre, fue el resultado de las inspecciones y ensayos realizados en los pilares y la estructura general del edificio. En febrero de 2026, se envió formalmente al gobierno valenciano, junto con un informe técnico municipal independiente. Ambos documentos concluían que era necesario intervenir.
El ayuntamiento examinó cinco terrenos públicos cercanos a la escuela existente para la instalación de aulas prefabricadas temporales, pero ninguno se consideró adecuado debido a su tamaño, ubicación o terreno.
Las negociaciones para alquilar un terreno de propiedad privada también fracasaron en julio. El ayuntamiento está negociando ahora el uso de otro terreno propiedad de Sareb, donde se podrían instalar aulas prefabricadas mientras se renueva la escuela actual o se desarrolla una alternativa permanente.
Si los expertos deciden que el edificio actual no puede permanecer abierto, los alumnos podrían ser trasladados temporalmente a dos escuelas en los barrios periféricos de Orihuela. Las escuelas del centro de la ciudad ya están llenas.
Pina recalcó que el traslado sería el último recurso. En caso necesario, la Consejería de Educación de la Comunidad Valenciana organizaría el traslado y proporcionaría transporte escolar, comidas, personal docente y demás servicios necesarios.
“Nuestra prioridad es garantizar la seguridad de los niños y brindar una respuesta adecuada a las familias, los maestros y la dirección de la escuela”, dijo Pina.












